Página principal

sábado, 13 de agosto de 2011

Nota de prensa de Europa Laica

Madrid, 13 de agosto de 2011

LA CALIFICACIÓN DE "PARÁSITOS", A LAS ORGANIZACIONES QUE CONVOCAN LA MANIFESTACIÓN Y HAN FIRMADO EL MANIFIESTO LAICO, POR PARTE DE MARTINEZ CAMINO, PODRÍA CONSTITUIR UN DELITO DE DIFAMACIÓN

El obispo Martínez Camino ha tachado de “parásitos” a los firmantes del manifiesto y convocantes de la manifestación: “DE MIS IMPUESTOS AL PAPA CERO-POR UN ESTADO LAICO”. Días atrás el primado de España los ha tachado de “paletos”, además de hablar de una laicidad radical y de un secularismo peligroso para la moral, claro para la moral excluyente que difunden desde su peculiar doctrina.

Una parte importante de la jerarquía católica actúan con una preocupante soberbia (por cierto, pecado en su doctrina) que pueden constituir, en algunas circunstancias, presuntos delitos por difamación. Además algunas de las declaraciones pueden incitar a actos violentos de grupos fundamentalistas católicos, de ahí la llamada de atención que se ha cursado a la Fiscalía del Estado.

Las más de 150 plataformas, organizaciones sociales de todo tipo, entidades diversas, sindicatos y partidos representan a varios millones de ciudadanos y ciudadanas, muchos de ellos creyentes e incluso católicos, que apuestan por la democracia y por las libertades, por la laicidad de las instituciones del Estado y por la eliminación de los privilegios jurídicos, simbólicos, políticos, fiscales, tributarios y económicos de los que goza la iglesia católica oficial en España.

Nuestra asociación Europa Laica trata de contribuir a la construcción de un Estado Democrático y de Derecho, de ciudadanos y ciudadanas libres y no vamos a tolerar ese tipo de descalificaciones y de actuaciones que sólo contribuyen a generar confrontación y odio.

Alertamos a las autoridades, a los responsables políticos y públicos de todas las formaciones políticas, que nos representan a todos, independientemente de las creencias y convicciones individuales, para que eviten y en su caso no participen en ceremonias y boatos estrictamente católicos en donde se llama a la intolerancia y al incumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de leyes aprobadas democráticamente en el Parlamento.