Página principal

domingo, 30 de abril de 2006

"¿Por qué a alguien con cáncer se le opera gratis y a un transexual no?"

El País-.Las personas transexuales son una minoría. Pero quieren los mismos derechos que los demás. El primero de todos, la dignidad y su desarrollo personal. El proceso es, legal y clínicamente, largo. Por eso esperan con ansia la ley que el PSOE ha prometido para este año. En Holanda van tres décadas por delante. Una experiencia que relata un médico que ha tratado a unos 3.000 transexuales.

Uno de cada 14.000 recién nacidos con genitales masculinos alberga una identidad femenina. El proceso contrario se da aproximadamente en uno cada 35.000 niños. Aplicado al padrón español de 2005, estas proporciones arrojan un total de 2.200 personas transexuales, individuos en los que no coinciden su sexo biológico con el que sienten y quieren vivir. El médico Jos Megens (fotografía) coordina desde hace 25 años la unidad de género del centro médico de la Universidad Libre de Amsterdam. Por allí han pasado 3.000 personas. Está en Madrid para asistir a las segundas jornadas internacionales organizadas por la asociación El Hombre Transexual.

Pregunta. ¿A qué edad empieza la transexualidad?

Respuesta. En la clínica hemos visto a 75 niños de entre seis y diez años. Pero muchos tenían problemas de personalidad. Sólo 25 eran realmente transexuales.

P. ¿Qué tratamiento se les da?

R. Hasta los 16 años sólo se les hace seguimiento. A esa edad se puede empezar el tratamiento hormonal. A los 18 ya se les puede operar para realizar la reasignación de sexo.

P. ¿No es muy pronto?

R. Cuanto antes se empiece la reasignación de sexo es mejor. Si se consigue actuar antes de la pubertad, la terapia hormonal es más efectiva. En el caso de la transexualidad de mujer a hombre, que es el que se está tratando en estas jornadas, las chicas no tienen la menstruación, que es una de las cosas que más les traumatizan, y las operaciones de extirpación de mamas dejan menos cicatrices.

P. ¿Se sabe la causa de la transexualidad?

R. La verdad es que no. Hay teorías, pero no están comprobadas. Lo que sí se sabe es que el cerebro masculino y el femenino son diferentes. Quizá la respuesta sea que hablamos de mujeres biológicas con cerebro masculino, o al revés.

P. ¿La transexualidad es una enfermedad?

R. En un sentido estricto, no, aunque, si aplicamos la definición de salud de la OMS [un estado de bienestar físico y mental], está claro que es un problema que tiene un tratamiento sanitario. Pero los transexuales no son enfermos mentales ni desequilibrados ni nada por el estilo.

P. Pero sí requieren un tratamiento médico para solucionar este desequilibrio.

R. Sí, claro, y hay que facilitar los cambios que necesitan.

P. En España se está preparando una ley que permita que cambien los datos del Registro Civil sin que sea necesario operarse del todo. ¿Qué le parece?

R. En Holanda hay una ley similar, pero exige al menos la extirpación de los genitales. La reconstrucción, sobre todo en el caso de los hombres transexuales [nacidos mujeres] puede no ser tan importante. Tener un pene no hace a un hombre.

P. ¿Deberían ser gratuitos estos tratamientos?

R. Sí. Para muchas personas, son muy caros, y tardan mucho en reunir el dinero suficiente. Ello es sólo una causa de sufrimiento. Además, en contra de los que se dice, no se trata de ningún extra. A las mujeres con cáncer de mama se les hacen mastectomías, y algunos hombres con cáncer de testículos necesitan una operación de pene. ¿Por qué unos tienen esos derechos y otros no?